Patagonia, Argentina
Mientras el invierno detiene tu ciudad, el sur está abierto de par en par.
Un escape privado entre ríos, estepa y montaña, que termina en un lodge pensado para solo seis parejas a la vez.
Comenzar el viajeDos estaciones, una sola invitación
Donde estás ahora
Mañanas grises. Abrigos pesados. Las mismas cuatro paredes, los mismos días cortos, la misma vista desde la misma ventana.
Donde podrías estar
Luz dorada hasta las diez de la noche. Ríos todavía fríos del glaciar. Caballos esperando en el patio. Nada en la agenda salvo lo que elijas.
Esta es la temporada para la que la Patagonia fue hecha — y la razón por la que nuestros huéspedes llegan desde Londres, Nueva York y París para encontrarla.
Las experiencias
Acá afuera, todo es el itinerario
Cada día se arma alrededor tuyo — un guía privado, un grupo reducido, o simplemente ustedes dos y el paisaje.
Cabalgatas por la estepa
Cabalgá con caballos criollos patagónicos junto a los gauchos que los criaron, a través del campo abierto hacia la montaña.
Pesca con mosca en ríos fríos
Acceso privado a ríos poco pescados por visitantes, guiado por lugareños que trabajan estas aguas desde hace décadas.
Cenas junto al fuego bajo el cielo abierto
Una mesa para dos junto al río o en la ladera del cerro, iluminada por fuego y estrellas, cocinada a las brasas.
Trekking por el interior virgen
Senderos que ven a un puñado de viajeros por año, entre bosque, valle glaciar y filo de montaña.
Observación de estrellas lejos de toda ciudad
Algunos de los cielos más despejados y oscuros que quedan en el mundo — sin contaminación lumínica por cientos de kilómetros.
Vino, cordero y la mesa patagónica
Asado a fuego lento, vinos del pie de los Andes, y una mesa que se extiende hasta bien entrada la noche.
“La mayoría de los viajeros nunca ve esta Patagonia. No porque esté escondida — sino porque hace falta alguien que la conozca para traerte hasta acá.”
— nuestros guías, la mayoría criados en esta tierra
El destino
Al final de cada día, el lodge
Seis suites. Un fuego siempre encendido. Una cocina que cocina para tu mesa, no para un menú. Después de un día afuera, acá es donde la Patagonia se vuelve cómoda.
Conocé el LodgeHuéspedes que hicieron el viaje
“Salimos de Londres bajo la lluvia y llegamos a un lugar que parecía de otro siglo. Nada se sintió como un hotel.”
Charlotte & James
Londres, Reino Unido
“Nuestro guía conocía cada curva de ese río. Es el tipo de viaje que no se reserva desde un folleto.”
Michael R.
Nueva York, EE.UU.
“Vinimos por el paisaje y nos quedamos, mentalmente, meses después. Ya estamos planeando volver.”
Sophie & Antoine
París, Francia
La temporada es corta. El lodge es pequeño.
Recibimos un número limitado de huéspedes por temporada, para que cada estadía siga siendo personal. Contanos cuándo te gustaría escaparte, y nosotros nos ocupamos del resto.
Planeá tu escape